Centro de Tecnificación Deportiva de la Cuenca del Tajo: en armonía con la naturaleza gracias al revestimiento Ecaille® en acero inoxidable

El Centro de Tecnificación Deportiva de la Cuenca del Tajo (Cáceres) alberga un programa de investigación, formación y práctica de deportes relacionados con la naturaleza. Por su función y el medio natural en el que se asienta, el proyecto – realizado íntegramente en acero - se ha resuelto con una delicada intervención, sacando partido e integrando a su vez la topografía de la península en la que se ubica. ArcelorMittal ha suministrado 3117 m2 de Ecaille® en acero inoxidable.

Descripción

El Centro de Tecnificación de Actividades Físico-Deportivas y de Ocio en el Medio Natural está dotado de las instalaciones específicas para la investigación de nuevas técnicas y materiales, la formación de profesionales del sector, la difusión de actividades en la naturaleza y la creación de nuevas empresas y formación de nuevos empresarios. Actúa como potenciador de un turismo de calidad, aprovechando su situación privilegiada en un entorno envidiable, siendo punto de encuentro de deportistas que practiquen diferentes disciplinas en relación con el agua navegable, la montaña o las zonas de despegue cercanas a él.

Instalaciones y accesos

Sus instalaciones –cafetería, aseos, vestuarios, almacenes y aparcamiento- están preparadas para dar respuesta a las necesidades propias de este tipo de turismo. Entre las instalaciones nos encontramos con el centro recepción, información y distribución, el laboratorio fisiológico y vivero de empresas, el centro de documentación y difusión -donde se encuentran las salas polivalentes de divulgación-, el centro de acogida y residencia para investigadores, la cafetería, el comedor, los diferentes bancos de pruebas distribuidos por actividades, y los almacenes y vestuarios. Las funciones principales, de investigación, formación, difusión, vivero de empresas, restauración y alojamiento se desarrollan en la planta principal, a cota 393 metros. Los diferentes programas se distribuyen a un lado del paso, mirando hacia el paisaje exterior.

Cada uso tiene un acceso propio para dar servicio independiente a las actividades a las que sirve y está separado del resto de los usos por una terraza cubierta a la que llegan los elementos de comunicación vertical. Cuando el edificio y el terreno se aproximan, el acceso se realiza de modo natural por una rampa tendida que iguala los niveles entre el edificio y el terreno, generando de este modo 3 entradas.

Cuando el desnivel es mayor, insalvable con rampas, el acceso a cota 393 m. se realiza por ocho núcleos de escaleras repartidos a lo largo de todo el perímetro del anillo, acompañados de ascensores en tres ocasiones. Entre la cota 393 y la 387 se crean, en diferentes puntos del anillo, espacios intermedios abiertos pero cubiertos que dan servicio a los programas de la planta superior o en los que se pueden desarrollar otro tipo de actividades. De este modo el estudio de José María Sánchez García resuelve y saca partido a la topografía de la península, convirtiendo a ésta en su aliada e integrándola a su vez en el proyecto.

Entorno

Este centro se encuentra emplazado en la península más cercana situada al Noreste del Poblado de Gabriel y Galán, con acceso rodado al Sur por pista forestal. El terreno de la península, en contacto con el agua del pantano en todo su perímetro salvo por el estrecho paso al sur que configura el acceso a la misma, tiene una superficie total que varía según la época del año y del nivel que adquieren las aguas del pantano. La superficie apta para la ocupación se encuentra por encima de la cota considerada no inundable -387 metros- con 65.036 metros cuadrados.

La chapa de acero inoxidable refleja el paisaje que la rodea, la luz cambiante de las horas del día, el movimiento de las hojas con el viento o el vuelo de las aves, convirtiéndose así el edificio en un camaleón integrado en el entorno.

La buena gestión de la vegetación llevada a cabo por los arquitectos ha facilitado el saneamiento de la península, poniéndose de relieve el paisaje anteriormente deteriorado, además de proteger el lugar de incendios y otros peligros. Se ha recuperado la vegetación de ribera, se ha limpiado la dehesa de alcornoques y se ha saneado el pinar para que se fortalezcan los mejores ejemplares evitando las caídas imprevistas de los más débiles.

Un anillo integrado en el medio

El proyecto se estructura en base a una geometría en anillo, dos círculos concéntricos entre los que se enlaza toda la diversidad programática del centro y sus instalaciones. Este anillo se adapta a los límites legales que marca la cota no inundable –cota 387 metros-. Esta forma geométrica perfecta preserva al interior todo el paisaje a conservar de la península. Es un círculo mágico, dejando al exterior toda la acción, las actividades y el movimiento; y al interior el descanso, la observación y la reflexión.

La expresión material y formal del anillo es rotunda y reconocible como intervención moderna en un paisaje excepcional. Es lo más respetuoso posible con el lugar, evitando barreras visuales y físicas e integrándose dentro de un entorno de gran valor medioambiental y paisajístico con la mayor neutralidad posible. Se levanta del nivel del suelo, flotando sobre él, sin modificar apenas la topografía, reduciendo los puntos de contacto con el terreno al mínimo, comunicando y poniendo en relación visual el espacio interior y el exterior. La diferenciación visual entre el dentro y el fuera se produce por una línea de sombra bajo el edificio, que varía a lo largo del día. Entre el anillo y el terreno, en esa franja en sombra, se crean una serie de espacios al aire libre, pero resguardados por el anillo, espacios de actividad y ensayo.

La planta circular de crujía siete metros y doscientos de diámetro supone una intervención delicada dentro de la península, posibilitando el recorrido adaptado a diferentes niveles, en cota de planta principal y en cota de cubierta. Al colocarse el edificio en los bordes de la península se posibilitan las vistas al agua y se crea una zona de afección y de borde fluvial enfrentada a cada parte del programa permitiéndose un mejor desarrollo de cada actividad específica. Por otro lado, la elección del material de fachada, de acero inoxidable, hace que el edificio tome los colores y la luz de las diferentes estaciones y momentos del día, desmaterializándose e integrándose con el entorno.

Esta doble fachada ventilada está realizada con elementos prefabricados de acero. La piel exterior se resuelve mediante una pieza de 50 cm. de ancho y 240cm de alto plegada con acabado en acero inoxidable, (sistema Ecaille ). La reducida dimensión de esta pieza, a modo de escama, permite que se adapte perfectamente a la curvatura del anillo. Las aperturas, por supresión de estas escamas, resuelven la ventilación y la iluminación, tienen carpinterías de acero.

La cubierta es plana y completamente transitable, construida como un forjado más, a base de viguetas metálicas y forjado de chapa colaborante. Funciona como un paseo en anillo a cota 396,65 metros que permite tener una visión completa de lo que acontece en la península y su entorno.

Los vestuarios y almacenes se configuran con marcos de hormigón prefabricados. Estas piezas, más propias de obra civil, llegan a la obra listas para ser colocados en las localizaciones elegidas, previa ejecución de una delgada solera de hormigón.

Ejecución

El Centro de Tecnificación se construye como un sandwich con dos forjados. El forjado inferior es un forjado técnico que distribuye todas las energías recorriendo todo el anillo de manera que la distribución es eficiente, el registro y el mantenimiento es fácil, y el impacto en el terreno mínimo, ya que su distribución no está basada en zanjas ni excavaciones en el terreno.

La estructura es lo más rentable posible, está realizada principalmente en acero, las vigas principales cubren luces de, como máximo, 7 metros, las viguetas, separadas 2,5 metros, cubren luces de 7 metros, los forjados son de chapa colaborante y cubren luces de 2,5 metros. Los elementos estructurales verticales son también de acero; para racionalizar la estructura se ha unificado el dimensionado de los pilares por planta, HEB 140 en planta principal y HEB 200 en planta baja. La cimentación se ha realizado mediante zapatas de hormigón armado apoyadas en el sustrato resistente a partir de 2,20 metros. El pavimento tanto interior como exterior son de hormigón visto antideslizante.

El tiempo de ejecución de la obra del Centro de Tecnificación fue de cinco meses, entendiéndose la obra más como montaje de piezas que como construcción al uso, como si el edificio se tratara de un gran mecano. Esto se consiguió gracias a una sistematización de la estructura de acero y una homogeneización de los sistemas constructivos en todo el proyecto.

Información del proyecto

  • Guijo de Granadilla, Cáceres
  • España
  • Arquitecto:
    José María Sánchez García
    Arquitectos técnicos: José Luis Periáñez, Pedro Miranda, Fernando Benito Fernández Cabello
  • Diciembre 2008
  • Promotora:
    Consejería de los Jóvenes y del Deporte - Junta de Extremadura
  • Constructora:
    UTE Magenta - Construcciones Pinilla, S.L.
  • Fotógrafo:
    Roland Halbe, Pablo Calzado
  • Texto:
    Cortesía José María Sánchez Pérez Arquitecto