Sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias en Gijón: flexibilidad moderna en un entorno histórico

Como un faro en la noche, como una linterna mágica, la transparencia surgida de una nueva torre de madera se posa y descarga luz sobre la historia de la vieja casona de la calle Recoletas de Gijón. Gracias al uso de elementos de acero y cristal en los espacios interiores se consiguió una flexible y funcional distribución.

Descripción

Arquitectura

La primera crujía se ha conservado por sus valores arquitectónicos, urbanos y decorativos en el interior, así como por su adecuación a cualquier nueva distribución. Se ha mantenido el muro perimetral de la planta baja que resuelve con sus gruesas paredes las diferencias topográficas del lugar con magnífica precisión y acierto. Es el basamento fundacional que establece su localización en el tiempo y en el espacio conceptual y constructivamente.

El resto es una superposición de intervenciones que han perdido con el tiempo la funcionalidad y flexibilidad requeridas para una institución de estas características.

Los arquitectos apostaron por un mecanismo de futuro, proponen una solución técnica como la única capaz de responder a nuevos programas, como herramienta de aprovechar al máximo el espacio útil, de hacerlo más flexible y optimizar mediante una clara localización del núcleo de comunicaciones una planta libre adaptable a cualquier organización interior que se quiera plantear. Del mismo modo, se emplea la técnica como mecanismo de incorporar nuevas tecnologías, cerramiento de poco grosor, pero altamente especializado. No sería razonable intervenir en el interior dejando una "vieja piel" inservible.

La arquitectura, como la ciudad, es un ser vivo donde el proyecto creativo del hombre se va construyendo sobre sí mismo testimoniando en cada obra su momento cultural que lo anima. Como tantas veces en la historia las arquitecturas se superponen de acuerdo con sus nuevas demandas sociales.

Se utilizó la Casona como material de arquitectura; quitando, añadiendo, ordenando y sustituyendo a través de la intervención los problemas de cornisas sin resolver, las distintas relaciones de altura entre los edificios colindantes, valoración de la plazuela perimetral, hitos, giros urbanos, etc...

El resultado es de serenidad y transparencia en los planos de fachada, con materiales ligados a la arquitectura del lugar fruto de análisis del inmediato recinto histórico, que está rodeado de miradores, añadidos, elementos volados en madera y cristal. La propuesta resultante es pues, según definición de los arquitectos, un semi-oculto cajón de sastre en cuyo interior la luz y el espacio son la evidencia indiscutible de la transformación acaecida.

Programa

La planta baja es pública y está muy ligada al uso urbano. Se ha mantenido la escalera principal para acceder a la nueva sede. Desde esta planta se accede así mismo al sótano. Esta medida divide funcionalmente al edificio y se respeta lo más valioso de la Casona: su primera crujía y el acceso principal.

La segunda crujía nueva se distribuye como una planta libre de oficinas, aprovechando al máximo la superficie útil concentrando en la medianera, alrededor de un vacío iluminado cenitalmente, el núcleo vertical de comunicaciones, las instalaciones y los aseos. Se proyectó una planta más dentro del gálibo actual del edificio. Desde este privilegiado mirador se contempla una espléndida vista de Gijón.

Fachadas & cubierta

Se rehabilitó la fachada principal de piedra, corrigiéndose en lo posible la alteración generada en la fábrica de sillares, se limpiaron las manchas y redefinieron los huecos, regularizando sus dimensiones y eliminando y sustituyendo los añadidos: rejas y pisos de los balcones. En los balcones de primera planta se sustituyeron los antepechos y jabalcones de hierro forjado por otros de vidrio laminar y la peana por una de acero corten de 4 cm.

El perímetro de la fachada posterior se ha definido por una doble hoja de vidrio. La exterior es de vidrio laminar decorado en madera de castaño; se sujeta por piezas especiales de carpintería de acero inoxidable, con leve inclinación respecto a la vertical para permitir la ventilación de la cámara intermedia. Dicha cámara, accesible para la limpieza de los vidrios y el mantenimiento, alberga los pasos de instalaciones y los pilares estructurales, así como la estructura secundaria que sujeta el paño de vidrio exterior.  Se sustituye la fachada lateral de la crujía delantera por otra de las mismas características, disponiendo sus huecos con un dimensionado más adecuado.

Cubierta

En la crujía delantera, en la que se conserva el muro original, se resuelve a tres aguas con una estructura de perfiles de acero, albergando debajo el cuarto de instalaciones. Como material de cobertura se ha reutilizado la teja vieja existente apoyada sobre un panel microonda. La crujía posterior se resuelve con acabado de chapa de cobre. En la esquina sobre la escalera se acentúa la transparencia incorporando un lucernario: un plano levemente inclinado de vidrio sobre perfilería metálica.

Interiores

En el interior, las puertas son de madera y están recercadas por pletina de acero inoxidable, y mecanizadas en acero mate. La tabiquería de vidrio tiene unos mecanismos pivotantes en las puertas de vidrio templado de acero inoxidable en techo y suelo. La mecanización es igualmente en acero mate.

Estructura

Para la ejecución de la estructura, la fachada existente a conservar se estabilizó mediante unidades autoportantes de andamio lastrado. El edificio está formado por 6 niveles de forjado, dos de ellos retranqueados, y una solera sobre el terreno. Las plantas son diáfanas, con apoyos dispuestos lateralmente en el perímetro y un solo pilar central.

Dada la singularidad del conjunto a construir algunos de los elementos estructurales, fundamentales para estabilidad del conjunto, se han proyectado en acero laminado, incluso por características arquitectónicas propias del proyecto.

Formando la estructura horizontal se proyecta una losa maciza de espesor uniforme, que transmite sus esfuerzos verticales sobre pilares de hormigón o metálicos situados en el perímetro y en el centro de la planta, quedando apoyada, en el lado opuesto a la calle Recoletas, sobre unos perfiles metálicos en vuelo desde los pilares; que quedan exentos de la planta.

Información del proyecto

  • Gijón, Asturias
  • España
  • Arquitecto:
    Ruiz-Larrea & Asociados
  • 2005
  • Fotógrafo:
    Cortesía de Ruiz-Larrea & Asociados