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La eficiencia del acero puede, por lo tanto, mejorar la calidad de construcciones nuevas y rehabilitadas, y aumentar sus propiedades económicas, sociales y ambientales. El acero tiene todas las características fundamentales exigidas por el sector de la construcción del siglo XXI y su inherente flexibilidad lo convierte en una opción atractiva para un futuro imprevisible que se caracterizará por el cambio constante.

En ArcelorMittal estamos orgullosos de prestar un servicio a muchos clientes diferentes, incluyendo fabricantes y constructoras que desarrollan sistemas y métodos para utilizar nuestros productos y soluciones para facilitar diseños con impactos reducidos.

El acero en la construcción

El sector moderno de la construcción está sometido a cada vez más presiones para reducir los residuos e incrementar el reciclaje, y, por lo tanto, elegir productos y tecnologías de última generación disponibles en el mercado. Ya que los productos y soluciones de acero inherentemente producen pocos residuos en todas las etapas de su ciclo de vida, el acero tiene una importancia creciente en el sector de la construcción contemporánea, impulsado por la demanda del mercado de materiales sostenibles y procesos del siglo XXI.

Los beneficios ambientales más importantes del acero incluyen:

  • Un 100% de reciclabilidad;
  • Un mínimo de residuos en obra gracias a la alta calidad y prefabricación en talleres;
  • Ahorros energéticos en la vida útil gracias al aislamiento y la estanqueidad del revestimiento;
  • Una estructura de vida longeva que reduce la necesidad de futuros recursos constructivos.


Una revisión de progreso similar, realizado en edificios de acero, demostró que:

  • El acero en la construcción es eficiente, competitivo y contribuye significativamente a la sociedad;
  • La construcción se puede montar rápidamente con componentes de acero de alta calidad, casi libres de defectos, que se fabrican eficientemente en los talleres;
  • Los sistemas estructurales y de revestimiento con acero permiten, en combinación con otros materiales, un diseño de edificios con un reducido impacto medioambiental general;
  • Los sistemas de construcción basados en acero proporcionan espacios flexibles que tienen el potencial de una fácil modificación y adaptación para que se pueda extender la vida de los edificios facilitando cambios en uso, distribución y tamaño;
  • Al final de la vida útil de los edificios, se pueden desmontar, reutilizar o reciclar los componentes de acero sin que pierdan sus propiedades.