Soluciones por

Propiedades

ArcelorMittal propone una amplia gama de aceros de alta resistencia con soldabilidad mejorada:

  • Chapas y chapa gruesa y acero Histar® para productos largos (según la norma EN 10025 para aceros estructurales), muestran unas excelentes propiedades de soldabilidad, especialmente:

     - Aceros de laminado termomecánico desde S355M/ML hasta S460M/ML
     - Aceros normalizados o de laminado normalizado desde S355N/NL hasta S460N/NL
  • Los aceros autopatinables de ArcelorMittal, llamados Indaten®, poseen excelentes propiedades para todos los procesos convencionales de soldadura debido al bajo contenido de carbono y su estructura de grano fino.
  • Aceros de muy alta resistencia, Amstrong®, ofrecen una buena soldabilidad, y, con límites elásticos de hasta 960 MPa, son aptos para la fabricación de componentes para la ingeniería mecánica.

  • La soldadura de perfiles estructurales de grandes dimensiones como los perfiles JUMBO, requiere una atención especial. Por lo tanto, el Centro de Servicio y Acabados de ArcelorMittal C3P ofrece una amplia gama de servicios de fabricación y acabados para mejorar las capacidades técnicas de nuestros colaboradores, los fabricantes de estructuras de acero y las constructoras en general: estirado en frío, contraflechado, curvado, corte por oxiacetileno, corte por llama, corte por plasma robótico. Adicionalmente proporcionamos servicios de valor añadido como la preparación para la soldadura de perfiles JUMBO, con excepcionales tolerancias de corte y una mano de obra de alta calidad.

La soladura de partes metálicas es un proceso para realizar una unión diseñada para asegurar la continuidad metálica en estas uniones. Esta continuidad se obtiene con ayuda del calentamiento, para producir derretimiento (soldadura por fusión térmica) o difusión. En la mayoría de los procesos, el calor se aplica directamente, por ejemplo, por arco eléctrico, llama o láser, o es el resultado de fricción o resistencia eléctrica (calentamiento Joule).

Aparte del calor, el proceso de unión puede incluir la incorporación de “materiales de aportación”, la aplicación de presión y/o la protección de la contaminación de gases atmosféricos. La calidad de la soldadura está relacionada con la habilidad con la que se realizó, y, por lo tanto, alude a la intensidad y cantidad de imperfecciones como poros, concavidades y grietas de esta misma. La calidad se determina a través de diferentes ensayos técnicos que pueden ser destructivos (por ejemplo, ensayos de flexión o cizalladura) o no-destructivos (ensayos de ultrasonidos o radiografías). Las propiedades, por otro lado, se refieren a las características mecánicas y físicas de las soldaduras, como, por ejemplo, la resistencia a la tracción, la ductilidad y la resistencia al impacto.

La soldabilidad, o la aptitud de soldar el acero con otro material a través de la aplicación de calor, es un concepto muy relativo. La soldabilidad operacional, por otro lado, considera la aptitud de un material para ser unido usando un proceso especial de soldadura y, por lo tanto, depende más de los avances tecnológicos en estos procesos y equipamientos. Lo que normalmente se llama soldabilidad regulatoria incluye criterios estipulados en especificaciones, normas y códigos de práctica y, como tal, combina los dos anteriores. Estos diferentes factores de soldabilidad tienen un impacto esencial en la economía de la soldadura.

Una propiedad que se usa muchas veces como indicación de la soldabilidad es la templabilidad del acero. Relaciona su composición química y la velocidad de enfriamiento durante la soldadura a su microestructura, y, consecuentemente, a sus propiedades de soldadura.

Las sucesivas mejoras en las tecnologías de soldadura permiten conseguir uniones de alta calidad con alta productividad. Se han logrado más avances significativos por el uso de fuentes de energía altamente concentrada, como láser, soldadura híbrida de láser – MAG o soldadura por transferencia de metal en frío (cold metal transfer – CMT), con unas zonas afectadas por el calor (Heat Affected Zone - HAZ) considerablemente más pequeñas. Esto es especialmente importante para mantener las propiedades de los modernos y sofisticados productos de acero.

Se debe prestar atención especial a la zona afectada por el calor (Heat Affected Zone - HAZ) debido a la presencia de diferentes productos de transformación de dureza y fragilidad variadas. En el caso de la zona afectada por el calor, esto está evaluado mediante el valor de carbono equivalente (Carbon equivalent value – Ceq), que tiene como objetivo permitir que el efecto de endurecimiento de los diferentes elementos aleados se asocie a un único valor lo que permite comparar diferentes aceros.

 

 

El uso de recubrimientos metálicos y/u orgánicos se tiene que tener en cuenta a la hora de evaluar la soldabilidad. En general, los parámetros de soldadura tienen que adaptarse al cambiar de una chapa sin recubrimiento a un producto recubierto, para mantener la soldabilidad operacional y/o metalúrgica.

Para la fabricación de productos y soluciones para el sector de la construcción, los procesos de soldadura más comunes son:

  • Soldadura por puntos de resistencia, usado para aceros con recubrimientos metálicos, por ejemplo, para tubos soldados.
  • Métodos de proceso de soldadura por arco (plasma, TIG, MAG). El método MAG es el más recomendado cuando es posible, ya que es el más productivo. El proceso de soldadura por arco se usa para la fabricación de estructuras de acero.